No categorizado /Reflexiones 09/01/2012 / 05:51 pm
Juegos serios
Odio esos juegos de “handicap instantáneo” en donde el sólo hecho de llevar la delantera hace que disminuya tu performance (a la par que aumenta la de tu/s rival/es). A los desarrolladores principalmente les digo: Por más que haga más competitivo o duradero un juego, no rinde. Ni un poco. Por un lado, aquel que va perdiendo puede volver a pelear la primera posición sin llegar a sentir que hizo mérito de su parte como para sentirse orgulloso, y aquel que va liderando puede entrar en un estado de ira infrenable contra los responsables. O sea, ustedes.
El ejemplo perfecto de esto es el Daytona, que curiosamente hizo honor a tantos torneos de Nivel X pero que no fue el causante de este post. Digamos, por un lado alguno puede decirme que me tomo las cosas muy en serio, o que otro diga que “es un juego y es para divertirse un rato, nada más”. Pero no. Es una competencia y tiene que existir la posibilidad de aplastar al otro sin que pueda tener la oportunidad de recuperarse (esto sin caer en la estupidez psicológica de la necesidad de sentirse superior y demás sarasa). Ante el fracaso rotundo, una persona se va a posicionar en uno de dos escenarios: o se va a esmerar en mejorar su desempeño, o si no lo ve posible se va a jugar a cualquier otra cosa. O… simplemente le va a chupar un huevo. En cualquiera de los casos, nadie pierde.

Desgraciados
Pensemos. Si uno realmente se ve en la situación de no querer humillar al otro (entiéndase “otro” como novia, esposa, hermanito menor, hijo, quizás padre, etc.) existe la opción permanente de dejarse perder, o dejarse alcanzar (con su debida moderación, para no caer en lo obvio y eventualmente generar una reacción adversa). Pero si un juego incluye este sistema, debería cazarse a los desarrolladores por alteradores del orden público. En serio.
Hagamos del gaste fundamentado (y sano) parte del folclore de jugar.


Sindicación


