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Opinión /Tecnología 26/12/2011 11:10 am
Audio a la moda
Últimamente me estoy volviendo a meter en la codificación de audio. Será la época, ni idea. La cuestión es que estoy retomando lo que alguna vez me interesó. Con Joe Satriani de fondo en MP3 VBR V3 voy a tratar de explicar algo de todo lo que vine viendo y concluyendo. Y capaz puedan entender qué fue eso después de MP3, y por qué lo puse.
Documentos que expliquen qué es esto del audio digital hay muchos, y muy buenos. Mejores que cualquier cosa que pueda llegar a escribir yo, desde ya. Hace ya un año o dos por mi parte traducí uno al español, que da una introducción bastante básica al tema, pero que igualmente puede llegar a ser confusa en más de un aspecto. De todas maneras, lo que voy a hacer ahora no es volver a explicar la teoría, sino tratar de exponer un poco todos los puntos más relevantes de la actualidad. Aclarar algunas cosas, desmentir otras… sarasa.
Anduve leyendo bastante. Anduve probando algo también, pero leí más de lo que probé. Formatos, codificadores, técnicas de compresión, niveles de calidad. Todo para llegar a una conclusión universal, que a la vez es compartida por más de uno. Y vos, entiendas o no del tema, vas a terminar pensando “y… supongo que tenés razón”.
A ver. Dije formatos. Formatos tenemos al viejo e inmortal MP3, al inadvertido pero decente OGG, al nuevo y reluciente AAC, al mayormente desconocido FLAC, y a ALAC que seguro no te suena ni adentro de una maraca. Del MP3 no tengo que decir mucho, cualquiera que alguna vez haya buscado un tema en internet, lo consiguió en MP3 y lo abrió con doble click. It’s a fact. De OGG cabe aclarar que se trata de la extensión de archivo, no del formato. Ese se llama Vorbis, u Ogg Vorbis si le querés poner apellido. Se parece mucho al MP3, es un poco mejor técnicamente pero es terriblemente mejor porque cualquiera lo puede usar sin deberle un peso a nadie. Vorbis es libre de patentes. Pero por otro lado, si alguna vez bajás un OGG de internet, tu reproductor (computadora, bicho portátil, radiograbador, auto, celular) lo va a mirar tal perro con cara cruzada… Poco más y te dice que pruebes tirarlo a ver si rebota. De AAC, supongo que tengo que aclarar que es lo mismo que MP4. O que M4A. Acá la hice al revés: AAC es el formato, mientras que MP4 o M4A son los contenedores, y extensiones de archivo. M4A es la abreviatura de MP4-Audio, porque al igual que OGG, un MP4 puede contener tanto audio como video. Por eso puede que encuentres un OGG como OGA (por OGG-Audio). Y como en AAC la cosa se complica un poco voy a empezar otro párrafo.
AAC es lo último de lo último. Por lo menos de lo comercial. Hoy por hoy casi todo el mercado de música digital que mueve Apple por medio de iTunes está en AAC/MP4 (a mí me gusta decirle AAC, por más que en tu vida vayas a ver un archivo con extensión .aac -que existe-). El formato es libre para usar, lo que está patentado es la publicación de cualquier codificador AAC en forma binaria… Entiendo que entienden. AAC es mejor que MP3 técnicamente hablando, presenta menos restricciones y un par de mejoras en cuanto a las capacidades que tiene (lógicamente, por algo el “4”). Pero en lo que todavía no se distingue demasiado es en la calidad del archivo final. O sea, un M4A no le pasa el trapo a un MP3. No hoy.
Después, FLAC y ALAC. Estos dos son mejores que MP3, Vorbis y AAC juntos. Emm… ahh! Me acabo de acordar que podría haber hablado en algún momento de WMA, a la par de esos 3. WMA es el formato con el que Microsoft intentó superar a MP3, pero que fracasó por el hecho que cualquier supuesta mejor calidad de sonido lograda no era competencia para un mercado inundado por un estándar de facto. Si ves WMA a la par de MP3 en reproductores digitales, es porque Microsoft puso plata. Say no more.
Volviendo con FLAC y ALAC, en donde -LAC quiere decir Lossless Audio Codec (codificador de audio sin pérdidas), la diferencia radica en la concepción de los formatos. Y en esa concepción va todo el nudo del asunto. Básicamente, sin pérdidas significa que esos archivos de audio son iguales a los del CD, DVD o lo que fuere. Como ZIP y RAR para el resto de los archivos. Es decir que entre sí son iguales (y que, por descarte, los archivos MP3, Vorbis y AAC no son iguales a la fuente). La F va por Free y la A va por Apple. Tranquilos, hoy en día los dos tienen licencia libre. Supongo que Apple se dio cuenta que nadie iba a pagar para usar un codificador que ni siquiera podía igualar al libre. Te podrás preguntar en este momento, ¿y cómo es que no se usan estos formatos para escuchar música digitalmente? Porque un tema de 4 minutos te ocupa 30 megas. Y si a eso le sumamos el cómo te cambió la cara, voilà.
Dije codificadores, o códecs… Esos dependen de cada formato. Para MP3 tenemos al universal y durísimo LAME, cuyo desarrollo sigue hoy en pie. No tiene sentido nombrar otros. Para Vorbis tenemos el codificador oficial de Xiph, bastante decente, y a su derivado aoTuV, obra de un japonés piola que la tiene bastante clara y que supo mejorar el oficial, partiendo del mismo (cabe recordar que Vorbis tiene licencia libre), en cada versión publicada. Tanto es así que el oficial tomó en dos de sus versiones las modificaciones hechas por el ponja hasta ese momento. Para AAC, la cosa se pone más emocionante. Como dije antes, es el formato más dinámico/competitivo de los actuales. Tenemos el codificador de Nero, que se distribuye como ejecutable de Windows o Linux para cualquier uso no comercial. El de Apple, dentro de QuickTime o iTunes. El de Fraunhofer, por medio de Winamp. Y el de Coding Technologies, también a través de Winamp. También podría mencionar a FAAC, el único de código abierto, pero lamentablemente presenta un desarrollo casi nulo y no está a la par del resto. De los anteriores, podríamos decir en general que Apple y Fraunhofer van un poco por encina de CT y Nero. Pero a la vez todos se encuentran en pleno desarrollo, tratando de sacarle el máximo provecho a las técnicas de compresión propias del formato, por lo que la conclusión anterior es algo volátil.
Sobre técnicas de compresión… Por suerte el mundo se dio cuenta que VBR es la única opción viable en la compresión de audio con pérdidas, dejando casi sepultadas las oscuras épocas en que cuando bajabas un MP3 era cantado a 128 kbps constantes, o capaz tenías suerte y era a 128 kbps. Hacer una pruena ABX entre el CD y esos archivos era como reconocer tu voz a las 3 de la tarde comparándola con la de las 8 de la mañana escabiado hasta la manija… o más o menos. Haciéndola corta, VBR es la que va, todos los compresores contemporáneos usan VBR por defecto, todo el mundo está feliz, muy feliz, y Xuxa también.
Llegando al último punto y quizás el más interesante, tenemos los niveles de calidad. Dichos niveles son los que habitualmente se presentan al público como tantos kbps o aproximadamente tantos kbps o en promedio tantos kbps, es decir 96 kbps, ~128 kbps o 192 kbps en promedio, etc. He aquí donde se define la razón de estos formatos: la calidad y el tamaño del archivo, definidos por esos kbps (en lo que es calidad, estimativamente). A ~256 kbps, MP3, Vorbis y AAC suenan igual que el archivo del cual salen (1.411 kbps). Igual, con esos parlantes de 50 mangos que tenés nunca vas a poder afirmar, sin tener que adivinar, si estás escuchando el CD o el MP3 aún a 192 kbps. La cuestión acá es, a medida que vamos bajando el promedio de kbps, ¿en qué punto podemos notar que el mp3/ogg/m4a suena distinto (en el 99,756% de los casos, peor) que el CD? Eso va a depender primero de tu salida de audio, y recién después del formato, su codificador y las opciones de compresión usadas.
Capaz a esta altura vos ya decís que los M4A que bajás o ripeás desde tu iTunes son los mejores del mundo y es como tener a U2 al lado tuyo y el MP3 o el otro formato que le pusieron un nombre malísimo no existen. A vos fanboy, cabe aclararte un par de últimos conceptos. Ponele que AAC se desempeñe un poco, poquito mejor que MP3/Vorbis a ~128 kbps*. ¿Cúanto mejor? No mucho, la verdad. Eso si es que suena mejor y no peor. Aún así, si le subís un toque el promedio a los MP3 a, por ejemplo ~150 kbps, lograrías el mismo resultado. ¿Ocupan mucho más? Medio mega por tema, me animo a decir. Aclaro, dije 128 porque a medida que suben los bitrates, las diferencias van quedando cada vez menos visibles, hasta llegar a la “transparencia” (en cualquier formato). La diferencia, la gran diferencia, es la portabilidad, que es para lo que en realidad están pensados estos tipos de formato de compresión con pérdidas. Mientras tus insuperables M4A suenan como debe ser en iPods o smartphones, yo llevo mis MP3 pulgosos y si no suenan, es porque los traté de poner en un minicomponente Aiwa de los ’90. Es así. Cualquier bicho que reproduzca música digital te va a leer esos MP3, y te los va a leer hasta que una onda pulsomagnética termine con la era digital. No así con los MP4, lo que nos deja con las siguientes reglas de oro… Todo aparato que reproduce MP4, reproduce MP3. No todo aparato que reproduce MP3, reproduce MP4.

Vendehumo
En lo personal, por bastante tiempo preferí Vorbis a MP3 pero, si quiero calidad de audio y no tener problemas de patentes, tengo FLAC. Y si no necesito FLAC, al fin y al cabo, ¿cuál es la mejor opción?
Happy coding.
* Por sus características propias, AAC se distingue de los demás formatos a bajos kbps, digamos menos de 100. A medida que suben las tasas la diferencia es cada vez menor.
P.D: Mucho ojo con CELT, ahora renombrado Opus. Libre de patentes al igual que Vorbis y FLAC, y todavía en desarrollo, ya pisa fuerte a bajos kbps.
Reflexiones /Tecnología 19/06/2011 11:17 am
Sobre la Chromebook
Primero, vean este pequeño video.
Por si no lo entendieron, o no saben inglés, Google presenta un nuevo modo de trabajo. Consiste básicamente en que en tu equipo no tenés absolutamente nada, dado que todo se almacena en algún lugar de Internet. Porque Internet “tiene mucho más espacio que cualquier PC”, según dicen. No hay programas instalados (más que el browser Chrome, supongo) y tampoco que puedas instalarle. No es propensa a virus y… bueno, si quieren saber más directamente entren a la web de Chromebook.
Mi pequeña reflexión. El concepto está bien, digamos que el hecho de usar Internet como medio para guardar la información de trabajo tiene la gran gran ventaja del cloud computing. Datos con múltiple acceso y ajenos a imprevistos de hardware. O sea, de tu hardware. Porque Internet no está en otra dimensión como parece suponer Google. Los servidores de Internet están alrededor del mundo y sí, tienen más espacio que cualquier PC si se los considera en su conjunto, pero disponibles para cada usuario… Vamos Google, te dejo de seguir algunos meses y ahora me encuentro con que empezás a usar esos recursos para captar usuarios.
Pero, extrapolando la situación, pensar en que esa es la idea de Google para el futuro, el hecho que dejemos de tener discos duros locales me espanta un poco. La información del mundo pasaría a no pertenecerle a cada uno, quedaría en manos de esa empresa o de otras que empiecen a usar el mismo modelo con los mismos fundamentos para atraer gente. Qué pasa si el día de mañana empezás a tener errores del tipo “Unable to connect to server. Host not found”? Digamos, puede pasar. Pasa.
A quién le vas a ir a reclamar? Dónde estaba físicamente tu información? Backups? Mirrors? Vaya uno a saber. Internet tiene más espacio que cualquier PC.
Política /Tecnología 10/08/2009 06:46 pm
Ingenio impositivo
Este es un pequeño post de reflexión sobre la situación actual del país, que parte de la pregunta a continuación.
¿Cómo hacer para cubrir las deficiencias de caja, que no hacen más que reflejar nuestra ineficiencia (pasada y presente)?
¿Reorganizando puestos de trabajo? No, aumentando impuestos.
¿Despidiendo empleados que no hacen más que agrandar la estructura administrativa? No, aumentando impuestos.
¿Purgando organismos públicos que no desempeñan ninguna función real? No, aumentando impuestos.
¿Diseñando esquemas que incentiven el trabajo, para no crear una dependencia de subsidios en los sectores más bajos? No, aumentando impuestos.
¿Creando un sistema de compensaciones y multas al producido del trabajo público? No, aumentando impuestos.
¿Reduciendo los sueldos del sector público en casos de emergencia económica (como este)? No, aumentando impuestos.
De este modo la única que respalda las decisiones políticas es la clase media, como viene haciendo hace varios años, y que en definitiva es la única que hace al país. La única.
Esto responde al impuestazo tecnológico que ya cuenta con la media sanción de la Cámara de Diputados, mediante el cual se pretende aumentar el IVA de algunos productos digitales del 10,5% actual al 21%, además de los impuestos internos. Todo esto para “impulsar” el desarrollo económico de Tierra del Fuego. Ja, me da risa el razonamiento de este gobierno (el impulsor de la medida). Para ayudar al desarrollo de una región, aumenta los impuestos de toodas las demás provincias en lugar de dejarlos como están y rebajar los de la zona en cuestión.
Hay dos países, el del Congreso y la Casa Rosada, y el real.
Reflexiones /Tecnología 10/07/2009 01:21 pm
Top posts
A partir de ahora me voy a dedicar a publicar en La Consola las notas más pelotudas que pueda encontrar que puedan generar polémica, y les voy a incluir la palabra Ubuntu. Me aseguro el éxito a través de los -al menos- 15 ubuntuboys que van a expresar su pseudofanatismo.
No estoy en contra de Ubuntu ni de que haya blogs de Ubuntu, pero no puede ser que esté hora y pico para armar un post de una review de Mandriva y no reciba un comentario, y un post con una imagen y cero producción (más allá del recortarla y dibujar el cuadrado) tenga tanta repercusión. No me jode no tener comentarios, me jode creer que estaba compitiendo en un nivel más alto.
Me resigno entonces a mis creencias iniciales, y acepto la derrota. Chicos, un mensaje para todos: Cualquiera puede tener un blog, por más deficientes mentales que sean.
http://www.muylinux.com/2009/07/04/ubuntu-el-ultimo-producto-de-microsoft/
(No lo pongo como enlace para no generar el trackback sin sentido, triple clic’ y ya lo tienen señalado).
Artes /Tecnología 12/02/2009 09:38 pm
Escuchen, escuchen
Las dos cosas que voy a contar seguramente se cruzan en un punto: el sonido. Si las vemos desde varios ángulos, no tienen nada que ver. Pero si consideramos la escencia, las ondas vibratorias que viajan a través del aire se hacen notar. No, tranquilos que no estoy mamado.
Releyendo un poquito el blog me doy cuenta que quizás se me esté yendo un poco la mano con el tema política. Cuando era (no mucho) más chico y leía de temas de política pensaba que eran todos lo mismo, y casi nunca les daba pelota. Eran cosas que no entendía y que no me preocupaba entender. Eran cosas de grandes, que hablaban un idioma que realmente no entendía. Hasta que un día, en “Ética”, de Aristóteles, las primeras páginas hablaban de eso.
¿De política? ¿Qué tiene que ver la ética con la política?
Al parecer, no mucho. Pero lo que dice Aristóteles, no al pedo, es que a la política hay que darle bola. ¿Por qué? Porque es la ciencia que va a dominar a todas las demás. Muy simple, pero tremendamente cierto. Desde ese punto mi idea fue la de “Ah, entonces tiene que ser interés de todos, y no dejar que los vivos de siempre se alimenten del desinterés de todos los demás”.
Dejando un poco de lado la introducción, hablo de las dos pequeñas cosas que quiero decir. Primero lo primero. Hace varias semanas que me vengo metiendo en el tema de codificación digital de información. Más precisamente, de audio, seguramente porque la música es uno de mis artes preferidos (no por nada la guitarra es mi mejor amiga, con perdón de mis amigas).
Si yo les pregunto por audio digital, o sea, por el audio que cada uno tiene en su computadora, todos me van a responder con tres caracteres: mp3. “Emepetrés”, pienso yo… ¿Qué sabrá cada uno de un emepetrés?
El mp3 es un formato de codificación de audio. Hay más. Esto es el primer paso para entender todo lo que sigue, porque desgraciadamente hoy la gente empieza a aprender por lo último. No solamente mp3 es uno entre varios formatos, sino que además es un formato que comprime audio con pérdidas.
¿Con pérdidas?
Sí, para poder crear archivos más chicos, los mp3 descartan datos del sonido original de forma irreversible. Esos sonidos son los que probablemente no escuchamos, o escuchamos menos que todo lo demás. Según la cantidad de datos que descarten, los mp3 van a tener más o menos “kbps” (kilobits por segundo), que seguramente todos ubican. “128 kbps” les resulta familiar, ¿no? Bueno, de acá resulta que los mp3 tengan distintas “calidades”. A mayor calidad (o kbps), más datos por segundo almacena un mp3 respecto del archivo original. Luego, los mp3 no son todos iguales.
¿Cómo es esto de descartar datos del audio original y sonar igual?
Se usan modelos psicoacústicos. Resumidamente, lo que permiten es detectar cuándo existen sonidos que no podemos escuchar, o porque no nos da el tímpano o porque de todos modos los tapan los demás. En base a eso, cada formato, con su modelo propio, elimina datos y “sigue sonando igual”.
Hasta ahora tenemos que:
1. El mp3 es un formato de compresión de audio. Hay más.
2. La compresión de mp3 es con pérdidas. Elimina datos.
3. Los mp3 no suenan todos igual. Tienen calidades diferentes.
Lo que tiene el mp3, la pequeña cosita que tiene el formato más popular, es que está patentado. Que nos bajemos música a lo loco por el Ares o el eMule no quiere decir que alguien no esté pagando por elegir usar mp3 como codificador de audio. Lo que hacemos el resto es generalizar todavía más su uso, con lo que los que son dueños de las patentes ensanchan alegremente su bolsillo.
Reflexiones /Tecnología 06/10/2008 11:49 pm
Navego, manejo, navego
Navegar por la web es como ir a cargar combustible en las estaciones de servicio. Uno puede ir a cualquier lugar, pero tiene que tener en cuenta una cosa. Si es cliente habitual de determinados lugares, en donde es evidente que concurren muchas personas, sabe que en esos lugares el producto va a resultar bueno. Si en alguna ocasión se encuentra en la necesidad de tener que cargar en otra, obviamente menos concurrida, quizás pasa que el combustible resulte adulterado.
La web es igual. Si uno recorre siempre las mismas páginas, las cuales en principio son visitadas por gran cantidad de personas, tiene la certeza que las posibilidades de contraer alguna enfermedad (léase virus, spyware o ser víctima de ingeniería social) son nulas, o a lo sumo considerablemente menores que en los demás sitios web. La web en este sentido es como la vida real (y me da cierto escalofrío establecer esa analogía). Hay webs de todos los tipos y colores, y no todas son iguales. Por más que una página tenga un diseño espectacular, los elementos más importantes muchas veces son invisibles a los ojos, o lo que es lo mismo, no son presentados por el navegador que estén usando (como Internet Explorer, Firefox u Opera), cualquiera sea. Esto no es una característica “negativa” de la web, porque dichos elementos fueron pensados para no ser expuestos en la presentación.
Por otro lado, y en rigor de verdad, en Internet no hay nada demasiado invisible. Cualquiera puede, en cualquier momento, consultar el código fuente de la página que está visitando. Dicho código fuente no es más que un archivo de texto plano (que puede ser estático o generado dinámicamente bajo petición) que contiene el idioma interpretado por el navegador para “dibujar” la página a la que se está accediendo. Es decir, cualquier página web “desnuda” no es más que texto plano (exactamente igual a un archivo TXT), aunque para muchos resulte totalmente inentendible. Tanto en Firefox como en Opera el código fuente puede verse tecleando Ctrl + U. En Internet Explorer, en cambio (por lo menos hasta la actual versión 7), no consideran que eso sea tan importante dado que es necesario ir a Ver > Código fuente para obtener el resultado. Si bien la diferencia en principio resulta menor, créanme que a la larga se hace notoria, cuando dicha acción se ejecuta con frecuencia.
Tecnología 12/09/2008 06:42 pm
No hay nadie!
No sé si muchos se habrán dado cuenta de esto, incluso no sé si decirle un huevo de pascua. No creo que lo sea, de hecho cuando lo vi no pensé en eso precisamente. Lo que pensé fue sencillamente “Una página del Estado no puede tener esto”. Supongo que es poco serio, y por ende me supo sacar una carcajada en el medio del trabajo, cuando le estaba solucionando a una compañera un error de Internet Explorer (luego de actualizar la terminal al famoso SP3) por el cual no podía imprimir absolutamente nada. Tanto desde IE como desde Outlook (y la solución al problema no la encontré en ninguna web de Microsoft).
Les dejo una imagen para que lo vean exactamente como yo lo vi.
Ahora, para aquellos más avanzados en edición web, todo el código que tenía era este:
<html><head><title>aca no hay nada</title></head><body> </body></html>
Si bien al principio pensaba que comarb.gov.ar no existía en absoluto (si ahí no había nada…), más tarde me di cuenta que en realidad solamente se trataba del tipo de conexión al sitio, no del sitio en sí. Mientras que en HTTPS no se muestra el contenido, en HTTP sí.
Pero no por eso deja de tener sentido lo que digo.



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